Denver Water está evaluando trasladar la mayoría de nuestros edificios operativos a un nuevo campus en el vecindario Swansea. (Después de interactuar con la comunidad y escucharla, reconocemos que la propiedad es parte del vecindario de Swansea y hemos actualizado el nombre para reflejarlo.) Este cambio apoyaría el interés de los Denver Broncos en construir un nuevo estadio en el área de Burnham Yard, donde actualmente se encuentran nuestras instalaciones.
Aunque no hay un acuerdo final, si se determina que las propiedades en 40th Avenue y Clayton Street serán el futuro hogar de nuestro campus operativo, nos comprometemos a colaborar con la comunidad como socios y vecinos responsables.
A partir de mediados de diciembre de 2025, podrá notar actividad en la propiedad ubicada en la esquina de 40th Avenue y Clayton Street. Como parte de nuestra evaluación para determinar el nuevo sito del campus operativo nuestra presencia y trabajos en el área seguirán durante este proceso.
¿Preguntas? Envíe un correo electrónico a WaterUDoing@denverwater.org.
Denver Water planea trasladar algunos de sus instalaciones operativas a la esquina de 40th Avenue y Clayton Street. Como parte de este proyecto, tomaremos medidas importantes para manejar de forma responsable la vegetación que se encuentra dentro y alrededor de la propiedad.
Denver Water, en colaboración con el servicio forestal de la ciudad, realizó recientemente una evaluación detallada de los árboles que se encuentran dentro del predio y en la vía pública. En esta revisión se constató que muchos de los árboles se encuentran en mal estado, pueden estar afectados por el barrenador esmeralda del fresno o se han vuelto inseguros debido a años de abandono. Por estos motivos, es necesario talar algunos árboles para proteger la seguridad pública y cumplir con las normas de la ciudad.
Mientras se realizan estos trabajos, es posible que se produzcan cierres temporales de las aceras mientras un arbolista completa la poda intensiva de los árboles fuera de la valla a lo largo de Clayton Street. Por el momento, no se prevé la tala de árboles sanos en la vía pública. Solo se talarán los árboles que evidentemente estén muertos o sean peligrosos.
También se llevarán a cabo actividades de tala de árboles dentro de la propiedad. Muchos de estos árboles no están en buen estado y es necesario retirarlos por motivos de seguridad o porque entran en conflicto con el plan del sitio propuesto. Una vez que se termine la construcción y se restablezca el riego, Denver Water planea plantar más árboles de los que se hayan quitado, creando un ecosistema más saludable y resiliente para la comunidad.
Estimamos que la poda y la tala de árboles comenzarán la próxima semana, y que el trabajo durará aproximadamente una semana.
Denver Water hará todo lo posible por completar este proyecto lo antes posible; sin embargo, como con cualquier proyecto de construcción, los imprevistos, tales como las condiciones climáticas, la escasez de materiales y la disponibilidad de las cuadrillas pueden postergar la finalización del trabajo.
Para obtener más información, comuníquese con el Departamento de Atención al Cliente de Denver Water al 303-893-2444, de lunes a viernes de 7:30 a.m. a 5:30 p.m.
Si tiene alguna pregunta sobre el barrenador esmeralda del fresno o sobre el programa “Be A Smart Ash” de la ciudad de Denver, llame al servicio forestal de la ciudad al 720-913-065 o visite BeASmartAsh.org.
Durante nuestra evaluación inicial de la propiedad, descubrimos pequeños fragmentos de escombros de concreto antiguo en el terreno que contienen trazas de pintura con asbesto. Este material parece haber quedado de actividades anteriores en el sitio, antes de que Denver Water adquiriera la propiedad. Aunque no causamos esta condición, asumimos la responsabilidad de resolverla de manera segura, cuidadosa y transparente.
En diciembre de 2025 y hasta febrero del 2026, puede que vea trabajadores en la propiedad realizando una remoción y limpieza controlada de estos materiales. Este trabajo será realizado por profesionales ambientales con licencia que siguen todas las regulaciones estatales y federales de salud y seguridad.
Queremos ser absolutamente claros: no existe riesgo de exposición al asbesto para los vecinos, ni para la comunidad de los alrededores, durante esta actividad. El material se manejará de forma que se evite que se disperse en el aire. Se implementarán medidas de protección durante todo el proceso para garantizar la seguridad de todos.
Este es el primer paso en el proceso para preparar el sitio para una posible construcción futura. Como nuevos miembros de esta comunidad, la transparencia, la seguridad y el respeto son nuestras principales prioridades. Estamos comprometidos a ser buenos vecinos y a garantizar que todo el trabajo en el sitio se realice de manera responsable y en colaboración con las personas que viven más cerca.
Preguntas frecuentes sobre el análisis ambiental
¿Qué estudios ambientales se llevaron a cabo?
Además de un estudio previo a la demolición, Denver Water contrató a consultores para realizar dos evaluaciones ambientales en el sitio (ESAs, por sus siglas en inglés). Los propietarios anteriores también realizaron evaluaciones ESAs, que fueron utilizadas por los consultores de Denver Water para desarrollar las evaluaciones actuales.
Una ESA de la fase I es un estudio ambiental investigativo que se utiliza para determinar si una propiedad presenta posible contaminación derivada de usos pasados o presentes. Por lo general, esto incluye una investigación histórica sobre los usos anteriores de la propiedad; visitas al sitio; entrevistas con propietarios, operadores u ocupantes del sitio; y una revisión regulatoria (por ejemplo, registros locales, estatales o federales existentes).
Una ESA de la fase II solo se realiza si durante la ESA de la fase I se identifican posibles problemas ambientales. Se incluye la toma de muestras físicas (por ejemplo, muestras de suelo, aguas subterráneas y vapores del suelo) y análisis de laboratorio para determinar si realmente existe contaminación. Una ESA de la fase II puede también identificar los pasos a seguir, como remediación, limpieza voluntaria, o ninguna medida adicional.
La Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA, por sus siglas en inglés) exige que se realicen estudios de impacto ambiental cuando un proyecto involucra una acción federal, como financiamiento, permisos o el uso de terrenos federales. Por lo general, estos estudios se centran en los efectos generales que un proyecto tendrá en el futuro (por ejemplo, en la vida silvestre, la calidad del aire, el tráfico o el ruido), mientras que las ESA en la fase I y II se centran en contaminación existente.
Denver Water contrató a Olsson Inc. para realizar una evaluación ambiental del sitio (ESA) en la fase I para el complejo de operaciones de Denver Water ubicado en 525 E. 40th Ave. Basado de los resultados de la evaluación de la fase I, Denver Water contrató nuevamente a Olsson para realizar una ESA en fase II en el sitio.
Revelaciones
En octubre de 2025, un equipo de Atlas Technical Consultants, subcontratista de Olsson especializado en asbesto, inspeccionó el edificio que se encuentra en la propiedad. Durante esta inspección, se encontraron materiales que contienen asbesto y pintura con plomo que habían quedado de actividades anteriores en el sitio.
La evaluación de la fase I ESA identificó lo siguiente:
- La propiedad se encuentra dentro del área Superfund de Vasquez Boulevard y 1-70.
- También cuenta con un tanque de almacenamiento subterráneo sin verificar (UST, por sus siglas en inglés) y otro tanque UST que aparece como “todavía en uso” debido a la falta de registros relacionados con el mismo.
- En el pasado, el sitio fue utilizado por Western Electric, que posiblemente manejaba equipos con bifenilos policlorados (PCB). Estas sustancias químicas eran utilizadas en equipos eléctricos, fluidos hidráulicos y otros productos industriales.
- También hubo viviendas antiguas en una parte de la propiedad, por lo que aún podría haber en el suelo restos como escombros enterrados o materiales de construcción que contienen asbesto. Aunque no sean visibles, los materiales que contienen asbesto pueden representar riesgos para la salud. Por eso, como medida de precaución adicional, nuestro contratista para la demolición excavará hasta 3 pies por debajo de la superficie para verificar que cualquier remanente de estructuras demolidas anteriormente no contenga materiales peligrosos.
- En pruebas previas se detectaron algunas sustancias químicas en el suelo y en aguas subterráneas —detalladas mas abajo en los puntos de la ESA en fase II— y que se encontraban dentro de niveles aprobados.
- Los resultados de la ESA en la fase I llevaron a Denver Water a realizar una ESA en la fase II para determinar si era necesario implementar alguna medida de remediación o acción voluntaria.
La ESA de la fase II identificó lo siguiente:
- La toma de muestras de suelo indicó la presencia de metales, incluyendo arsénico, bario, cromo y plomo. Ninguno de los componentes detectados en el suelo excede los estándares aplicables.
- De las muestras tomadas del suelo, solo en una zona se detectaron indicios de sustancias químicas derivadas del petróleo (denominadas TPH-DRO y TPH-ORO). Estas sustancias provienen de productos como el diésel, el aceite y otros combustibles. Las concentraciones de estos químicos estuvieron por debajo del límite de limpieza requerida.
- En las muestras de aguas subterráneas se detectó la presencia de cinco metales. De estos, solo las concentraciones de arsénico y plomo superaron ligeramente los niveles máximos de contaminantes establecidos por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés). Ninguno de estos metales requiere la adopción de medidas correctivas.
- Nota: Aunque los niveles identificados de arsénico tanto en el suelo como en las aguas subterráneas exceden los estándares de la EPA, en Colorado existen de forma natural a niveles altos del mismo. Por eso, el Departamento de Salud Pública y Medioambiente de Colorado ha publicado directrices específicas para el estado. Los niveles de arsénico detectados en el sitio no exceden las directrices específicas, y no requieren medidas de remediación.
¿Qué será lo próximo?
La evaluación previa a la demolición del sitio identificó pequeños restos de escombros de concreto que contenían rastros de pintura con asbesto, dejados por actividades anteriores en el sitio. Desde diciembre de 2025 hasta marzo de 2026, el contratista de Denver Water, Hillen Corporation, llevó a cabo actividades de remediación, que incluyeron la remoción y eliminación de manera segura de estos materiales. Nuestros contratistas completaron este trabajo el 10 de marzo de 2026.
- El plan de remediación de asbesto fue aprobado por el Departamento de Salud Pública y Medioambiente de Colorado. Esta agencia es también responsable de asegurarse que el trabajo de remoción de asbesto se complete, y que cumpla con todos los estándares aplicables de seguridad para la salud locales, estatales y federales.
- Los tanques de almacenamiento subterráneo que quedaron abandonados en el sitio están siendo remediados y retirados, bajo la supervisión del Departamento de Petróleo y Seguridad Pública de Colorado.
Transparencia y comunicación
Denver Water se compromete a ser un buen vecino antes, durante y después de la construcción, lo que incluye completar los proyectos de manera rápida y eficiente, mientras trabaja en conjunto con la comunidad del área.
Esto incluye:
- Compartir actualizaciones del proyecto a través de nuestro boletín electrónico, correspondencia, nuestro sitio web, y las redes sociales.
- Brindar información actualizada en reuniones vecinales cuando sea necesario o se solicite.
Pueden comunicarse con el Departamento de Atención al Cliente de Denver Water (303-893-2444) o enviar un correo electrónico a nuestro equipo de relaciones comunitarias (WaterUDoing@denverwater.org) con sus preguntas, comentarios o inquietudes.
